Anuncios

María Mir-Rocafort

 

Nací el 11 de octubre de 1948 en Buenos Aires, Argentina, donde apenas pasé unos meses. Fui extranjera en todas partes hasta septiembre de 1993. Desde entonces, Condesa de Triago, Pallars Sobirà, por mi reales, vivo en mi castillo, a 1 km de Sort, el pueblo de la suerte y de las brujas;  el paraíso para mi padre que, además de su casa, me legó su amor obsesivo por lo que él llamaba su país.

Junto a mi nacimiento, mi rasgo exterior más importante es mi apellido. Me pusieron en el bautismo María Pilar Antonia y consté en mi certificado de nacimiento con los apellidos Mir de la Iglesia. El Pilar tenía que haberme distinguido toda la vida por voluntad de mi padre que me había puesto ese nombre en honor a su madre, la mujer que amó por encima de todo hasta su último suspiro. A los 18 años quise prescindir de ese nombre porque María me sonaba más eufónico, sin comprender el disgusto que le daba a mi padre. Años después, escribiendo su biografía, lo comprendí. Decidí entonces reparar el daño uniendo a mi nombre el apellido de su madre, Pilar Rocafort, una mujer extraordinaria a la que debemos lo mejor que nos tocó en la lotería genética. Ese apellido se convirtió para mi un símbolo con muchos significados y con el poder que la imaginación otorga a la magia.

Soy poeta, escritora, columnista,  activista, bloguera. La supervivencia me la gano dando clases de inglés.

Pasé por dos universidades y tres facultades; Ciencias políticas, Filosofía, Medicina. En aquellos tiempos no entendía el valor  de los títulos y los currículos  y no tuve paciencia para esperar a ganarme licenciaturas. No me han hecho ninguna falta porque nunca se me ha pasado por la cabeza trabajar en empresa alguna, ni pública ni privada. Nunca tuve tiempo de adaptarme a normas, ni siquiera de comprender la necesidad de adaptarme. Donde me vi obligada a cumplirlas, las cumplí como mi razón mejor me dio a entender y , generalmente, muy mal. Tuve que pagar un precio muy alto por regirme según los dictados de mi propio criterio, pero también gocé de ciertas ventajas. Al no comprender ni aceptar que vivía en un mundo machista, nunca comprendí ni acepté  que el hecho de ser mujer me impusiera limitación alguna. No he sido una feminista militante. Simplemente he vivido, actuado, como lo que soy sin pedir permiso a nadie para ejercer mis derechos.

Tengo un hijo, otro Rocafort por su propia voluntad que tampoco ha querido que leyes machistas le priven del apellido de su bisabuela; otro que va por libre le cueste lo que le cueste porque a nadie reconoce el derecho a privarle de su libertad.

Tengo dos libros publicados: El poder de la mente, obra que escribí por encargo para la editorial Nueva Lente en  1985 y que me ha proporcionado la satisfacción de recibir mensajes de lectores que dicen deber algo muy importante a su lectura. Y Fassman, la biografía. El poder de la voluntad; obra que me permitió comprender -hasta donde es posible comprender a otro- la personalidad de José Mir Rocafort, un hombre extraordinario en el sentido absolutamente literal del término.  Hay otras otras cosas mías por ahí, guiones de radio que a lo mejor alguien guarda, críticas literarias publicadas en un diario, reportajes, artículos de opinión. Hace un año y medio escribo con regularidad semanal un artículo que se publica en Publicoscopia, un diario digital. Casi todos mis artículos son de opinión política y muchos lectores me suponen afiliada al PSOE y con razón. Pero se  equivocan. Nunca he pertenecido a ningún partido político. Mi campaña a favor del PSOE obedece a mis convicciones. Me pienso y me siento socialdemócrata y estoy convencida de que el único partido socialdemócrata en este país es el PSOE. Eso no me gana aprobación unánime ni mucho menos, pero la aprobación es algo que he buscado muy poco y que nunca me he sabido ganar.

No he dejado de escribir desde los siete años. Casi todo se ha ido a la basura o, en momentos más dramáticos, al fuego, pero quedan algunas obras mías en cajones con la voluntad de convertirse en obras póstumas, si antes de irme no me arrepiento de dejarlas aquí. En este momento, casi todo lo que escribo queda en Internet.

Cosas, opinión sobre cosas varias

https://mariamirrocafortweb.wordpress.com/

El reino nuestro, antología personal por ahora en bloc

https://elreinonuestro.wordpress.com/

Artículos de opinión en Publicoscopia

http://www.publicoscopia.com/todos-los-autores/itemlist/user/1037-mar%C3%ADa-mir-rocafort.html

 

 

 

 

 

 

Anuncios

3 pensamientos sobre “María Mir-Rocafort”

  1. Conil de la frontera , calle Pascual junquera 11. dijo:

    Eres muy simpática y inteligente, María. Muy agudo tu artículo sobre Pedro Sánchez e lo que le pasa al rededor. Yo soy italiana, vivo en España y me doy cuenta que nunca en Italia hemos tenido la oportunidad de poder contar sobre un socialismo como el español. Si tendremos la ocasión, te diré por qué en mi opinión. Mientras tanto gracias por tu artículo. Feliz noche. María Laura Bufano

    Le gusta a 1 persona

  2. Gracias por tu comentario. Me anima

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s